El sufrimiento es, en buena medida, la resistencia al momento presente, por eso encontramos en estos cuatro preceptos una excelente pauta que podemos ejercitar:
Frecuentemente pensamos, hablamos o nos preocupamos por este tema, pero esto no significa necesariamente que reflexionamos al respecto. En esta oportunidad se trata de aproximarnos a estos términos y reconocer la importancia que tienen.