En la India se enseñan estas cuatro leyes de la espiritualidad, seguramente en algún momento habrás escuchado de ellas, pero el asunto es que nunca llegan a tu vida por casualidad. Una vez alguien me dijo que son bastante lógicas y que no merecen ser reflexionadas o que no añaden nada nuevo al conocimiento, porque se suponen en el sentido común, a lo que respondí: “Así como las bases que soportan los edificios se suponen y ya no se toman en cuenta una vez se pinta la fachada, las cosas más simples, suelen ser las más importantes, aún cuando ya dejen de observarse”.
El sufrimiento es, en buena medida, la resistencia al momento presente, por eso encontramos en estos cuatro preceptos una excelente pauta que podemos ejercitar:
Perdonar desde el Amor: Es hacer conciencia de que quien nos ha engañado o maltratado lo ha hecho desde sus propios miedos, y nos ha querido contagiar. Ponerse en el lugar del otro. Lo que has vivido debe servir para tu crecimiento, luego de un tiempo, no sirve de nada lamentarse, quejarse y mantenerse ligado a estos hechos.