Se puede afirmar que en el siglo veinte la palabra “forma” ha sido entendida como “vida”, pero dicha noción a lo largo de la historia siempre ha traído consigo problemas indisolubles para el pensamiento, dentro de lo que cabe, podemos decir que su gran problema, y el mas clásico es la disociación entre forma y materia que ha habido en la cultura occidental desde siempre y que ha sido tema de discusión desde siempre.
El arte, “no debe concebirse de ningún modo como algo puramente secundario o instrumental en la historia de la cultura”[1]. El autor encuentra en el desarrollo artístico un motor del desarrollo del pensamiento y de la civilización.
Heidegger en su texto se interroga por la esencia de la obra de arte, es decir lo que ella es. El origen de ella se encuentra estructurada en la relación de la causa y el efecto, a saber: el artista y la obra, los cuales deben su nombre al arte y sin este no habría artista ni obra, de manera que entran en estrecha relación arte, artista y obra.
Uno de los términos más importantes que debemos revisar al tratar el tema sobre un sistema o la organización política de un Estado es la libertad. Este será un gran aporte a la reflexión actual sobre esta discusión por parte de Phillip Pettit.
Para Nietzsche el tema de la moral y la tradición tienen muchos puntos de partida, podemos decir que desde su juventud[1] su reflexión inicial identificaba en la complejidad social, el uso de la doctrina religiosa para influir en el modo de comportamiento de las personas, pero más allá de esto, también hay una pregunta por los usos y costumbres seculares y la tradición.