El autor evoca al principio de su segundo tratado las conclusiones a las que ha llegado en el primero, a saber: que ningún gobernante es beneficiado de una facultad de autoridad sobre los otros hombres desde su origen, en este caso אדם, es decir, si אדם recibió de D-s tal condición en su naturaleza, este no lo heredó a sus hijos y de ser así pues hoy en día no se puede definir que descendiente pudo haberla adquirido. A esto él le llama: “el dominio personal y la jurisdicción paternal de אדם”[1].
Lo primero que llama la atención en el primer apartado del texto es el uso del término “Ciencia estética” entendida como: asumir la conciencia de la intuición más allá del aspecto lógico o formal con la que puede ser tratada tradicionalmente.
Uno de los términos más importantes que debemos revisar al tratar el tema sobre un sistema o la organización política de un Estado es la libertad. Este será un gran aporte a la reflexión actual sobre esta discusión por parte de Phillip Pettit.